lunes, 29 de junio de 2015

Yojan Valencia



Lo hemos visto caminando por toda la ciudad, viste de jean, tennis, gafas de sol y siempre una cámara fotográfica colgada en sus hombros. Su producción, es un retrato de una Medellín polifacética, a través de esta podemos adentrarnos en los pogos de los conciertos más punkeros de Castilla y a su vez apreciar la majestuosidad de las manos de Teresita Gómez sobre los pianos más antiguos de la ciudad. 

En sus álbumes encontramos desde imágenes de sus familiares y amigos en situaciones cotidianas, hasta de artistas reconocidos a nivel mundial como Charlie García y Cerati, en grandes escenarios. 
Él retrata a la Medellín ficcionaria: conciertos, obras de teatro, desfiles y carnavales que movilizan cientos de personas alrededor de la fiesta y el color; al mismo tiempo que expone manifestaciones sociales, como luchas de estudiantes y trabajadores. Captura el momento exacto de la expulsión del gas lacrimógeno y en el que la indignación se rompe con un grito. 


Yojan, registra a la Medellín real: las comunas más altas, los desalojos de la innovación, los pies desgastados de los niños descalzos, el sudor en el rostro de los trabajadores. Las huellas en los brazos de mujeres cargando escapularios, y el temor; todas ellas imágenes desesperanzadoras, pero también congela el brillo en la sonrisa de un niño afro-descendiente que viste un traje colorido y baila música tradicional colombiana.